Día 89: Ciudadano de Dresde
Hoy he ido al ayuntamiento para hacer uno de tantos papeles que necesito para la beca Erasmus. A los alemanes les encanta la burocracia, y tienen un complejo sistema de funcionarios para poder tener la mayor cantidad de información de sus ciudadanos. Pero, a diferencia de España, aquí no hay que estar de pie en una larga cola, sino que coges un número y te vas a una sala de espera muy acogedora (con periódicos y máquinas de café) a aguantar. El papel que tocaba hacer hoy era uno por el cual me declaro ciudadano de Dresde ya que voy ha estar aquí más de tres meses (ya puedo votar en las elecciones locales), para ello necesitaba un millón de formularios y una foto. No vale cualquier foto, hay unos requisitos muy estrictos que tu foto debe cumplir, como que no puedes sonreír mucho, que tienes que tener una vista perfectamente al frente, que la cabeza tiene que medir tanto, que no puedes llevar burka… además de las clásicas características de luminosidad, brillo, etc. Para facilitar la tarea hay un fotomatón a las puertas de las oficinas con una pantalla, donde ves como queda la foto y si no te gusta, poder hacerte otra (la máquina te da tres oportunidades, si no has hecho bien las dos primeras, pase lo que pase, la tercera será la que quedará impresa). Naturalmente, mi foto ha sido horrorosa. Yo pretendía salir con mala cara para que la foto que tuviese la ciudad de Dresde mía fuese lo más cutre posible, me he despeinado a propósito y he puesto cara de mala leche, pero desde fuera del fotomatón me estaban haciendo burla, y he salido riéndome y con los ojos cerrados, infligiendo dos normas básicas de la ley de fotos. He temido que la funcionaria no me admitiese las fotos y que me tocase hacerme unas nuevas (¡valen 4€!), pero al final, tras mirarlas mucho, me las ha aceptado.
Ser ciudadano de Dresde tiene otra ventaja: ¡voy a poder escribir la carta a los reyes magos!. Llamamos así a una subvención de 150€ que da la universidad técnica de Dresde y el ayuntamiento a los nuevos estudiantes de la ciudad y que se solicita a principios de enero. Ese dinero me viene como agua de mayo. Ahora bien no sé en que capricho gastármelos. Se admiten sugerencias.
Control de fotos

Control de fotos
Publicado el 6 de diciembre de 2005