3 de octubre: Record Guiness
La cosa empieza mal. Esta mañana me ha contado Iván que la universidad en una carta que me mandó hace meses, me había dado cita para hacer la matrícula. He buscado la dichosa carta y resulta que tenía la cita hoy a las 14:00 horas. Para hacer la matrícula hay que tener hecho todo el papeleo antes, y yo ni siquiera tengo aún casa. He salido a las 7:30 (¿de la madrugada?) de casa de Iván y he ido a la residencia (me ha guiado el GPS cargado de nuevo) . He buscado el despacho del Hausmeister (el conserje del edificio, que resulta que se llama Herr Borde. El hombre no hace honor a su nombre es muy majete y me ha explicado que las llaves me las dan en las oficinas del Studentenwerk (la empresa encargada del alojamiento y manutención de los estudiantes) después de firmar el contrato. Así que a las 8 y media he ido a la oficina, que resulta que no habría hasta las diez, y esperando en el coche ha comenzado una ligera tensión: ya llevo retraso. Con puntualidad alemana, han abierto las puertas a las diez en punto, he hecho el contrato y he recibido las llaves. He ido otra vez a la residencia y he descubierto mi habitación, muy grande y sucia. No hay tiempo para más. He subido lo más importante del coche y he ido a empadronarme. En la oficina de empadronamiento (en un local de un centro comercial cerca de mi casa) una cola inmensa. Las once y media. A las doce termino el empadronamiento, salgo molestado porque te obligan a declarar tu religión, en un país del "prestigio" Alemania no me apetece que tengan tantos datos personales míos (luego me han explicado que necesitan saber tu religión para a ver a quién darle un porcentaje de los impuestos). Corriendo a la caja de ahorros a abrirme una cuenta. Me han tratado como un rey. La una y media. Dejo el coche en Alexander platz, el centro de Berlín, en una zona azul (aquí no es azul). Pago hasta las tres. Como hay tiempo ya he comprado la tarjeta del teléfono móvil. Otra vez O2. Llego al edificio histórico de la universidad un poco tarde, pero no hay problema porque hay mucha cola. En la propia oficina para estudiantes extranjeros te hacen el seguro médico (solo presentando el carné sanitario europeo). Después de esperar la cola, he hecho la matricula en un instante. Y aunque he salido ha las tres y media de la tarde, he batido un record, ¡he hecho todo el papeleo en sólo 5 horas! Cuando he llegado al coche, me estaban poniendo una multa por haberme pasado de tiempo. Cuando me ha visto llegar, el inspector me ha empezado a gritar, pero he pasado de él porque no me preocupaba mucho la multa, si no llegan las multas de la ORA de Salamanca a Ávila, van a llegar las de Berlín.
Antes de regresar a la residencia, he ido al Lidl y he comprado para cenar cosas que no vende en España y que echaba de menos de mi época en Dresde.
Ya por último, mostraros el cuentakilómetros, que le he hecho una foto esta mañana cuando esperaba para hacer el contrato de la habitación
Cuentakilometros después
Puedo dar por finalizado el viaje de ida, tras haber recorrido entre Ávila y Berlín: 47.024 - 44.145 = 2.879 kilómetros, y haber gastado, aproximadamente, cuatro depósitos y medio de gasolina, unos 225 litros.
Publicado el 17 de octubre de 2007