Día 52: Remero en tierra
Ya os conté que la universidad ofrecía distintas actividades deportivas a los estudiantes y yo me había apuntado a remo, en alemán Rudern. Elegí remo entre una inmensa lista de deportes, porque me apetecía practicar un deporte que no pudiese hacer en España (al menos en Salamanca).
Los primeros días de entrenamiento no fui: tenía miedo de que sin saber alemán, a mi inutilidad deportiva se sumase la inutilidad de un tío que no entiende nada, y que si me gritasen: RUDERE!! (¡rema!) me tirase al agua pensando que me lo habian mandado. Además no sabía donde tenía que ir, todos los edificios de la universidad están marcados en el mapa con sólo tres letras y las tres letras a las que tenía que ir, BOO, no salían en el mapa:
Mapa del campus (haz click para ampliar)
Mapa del campus (haz click para ampliar)
Resultó que un alemán que venía con los españoles (los alemanes sólo se acercan a los españoles por dos razones: practicar su castellano o ligar con las españolas) también practicaba remo y me dijo que BOO venia de Bootshaus y que estaba en Heinrich-Schütz-Straße, junto al Blaueswunder. Era un embarcadero que tenía la universidad al lado del río Elba (estaba enfrente de donde hicimos la barbacoa con el TUDIAS) y tardaba algo mas de 45 minutos en llegar desde mi casa con el autobús 61.
Boothaus
Cuando llegué era de noche y estaba cerrado, no había nadie, así que como estaba preparado para hacer deporte, corrí un rato por un paseo débilmente iluminado que estaba en la margen del río. Al volver andando (reptando) vi que había luz en la casita y entré a preguntar. Había un hombre mayor, muy grande y encorvado que estaba colocando una barca. Me explicó que el agua del río estaba helada y que tenía que ir a entrenar a un gimnasio.
Pero como no sé alemán, no entendí donde estaba el gimnasio y como no me volví a encontrar con el alemán que me ayudó (supongo que la española de turno le daria largas al pobre), pues me he quedado sin poder remar. Mi enésimo problema por no saber alemán.
Ahora tengo que encontrar rápido un deporte, porque la, digamos, falta de dieta mediterránea, me está matando. Otro día os tengo que hablar de la comida alemana...
Publicado el 13 de noviembre de 2005