Construcción, lanzamiento y pérdida de un globo solar


Hoy quería compartir un experimento que hicimos hace ya unos cuantos años. A mi amigo Rodrigo Coca se le ocurrió fabricar un globo con bolsas de basura de color negro pegadas entre sí con cinta de embalar, de tal forma que, ante la radiación solar, el aire que tenga dentro se caliente y al descender su densidad, suba. Lo que no contábamos es que el experimento iba a ir tan bien: el globo sufrió tanto empuje que, con la ayuda del viento, rompió la cuerda con la que le sujetábamos (cuerda de parapente, no era cualquier cosa) y se perdió. Tratamos de seguirlo durante varios kilómetros pero al final lo perdimos de lo alto que subió. Dada la hora del día que lo probamos, a las 11 de la mañana de un día de verano, y que el globo se mantiene flotando mientras hay luz solar, el artefacto probablemente debió acabar su viaje en algún lugar fuera de la península ibérica. El verano siguiente fabricamos un globo unas 10 veces más grande en volumen, pero ese nunca llegó a volar, simplemente, por falta de tiempo para hacer la prueba. Quizás algún día le veamos surcar los cielos. Quizás algún día...
Publicado el 19 de octubre de 2013